Ronda de Sant Pere, 39, 2º-3ª 08010 BARCELONA

PORTAZO

Después de casi treinta años de ejercicio de mi profesión, me sigo preguntando el motivo por el cual parejas que fueron cómplices, amantes, amigos, padres,  que se amaron y se soñaron, pueden acumular tanto rencor, tanto desapego, tantas pesadillas. Lo que  fueron risas, anhelos y proyectos son ahora reproches y contra reproches, ya no se acuerdan que se admiraron  que se soñaron y que se amaron y algunos hasta olvidan que un día tuvieron hijos y que aunque ya no se sueñen ni se amen seguirán siendo padres . Y  a mí después de tantos años, de tantas confidencias, me sigue dando  pena que la memoria sea tan frágil y que seamos capaces de pasar de nos dieron las diez y las once y las doce y desnudos al anochecer nos encontró la luna, a vete no puedo verte y te voy a sacar los dientes.

 

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